El síndrome de ojo seco es una de las causas más habituales de consulta en oftalmología. Aunque muchas personas lo consideran un problema menor, el ojo seco es una enfermedad crónica que puede afectar de forma importante a la visión y al bienestar general. Su prevalencia aumenta cada año y, actualmente, millones de personas en España padecen sus síntomas.

En Clínica Moreiras vemos cómo esta patología no solo afecta a la salud ocular, sino también al rendimiento laboral, al descanso y al estado anímico de quienes la sufren.

¿Qué es el síndrome de ojo seco?
El ojo seco aparece cuando la película lagrimal no es capaz de hidratar correctamente la superficie ocular. Esto puede deberse a una baja producción de lágrima, a una evaporación excesiva o a una combinación de ambas.

La película lagrimal tiene una función esencial:
Lubrica el ojo
Protege frente a infecciones
Mantiene una visión estable
Reduce la fricción al parpadear
Cuando esta estructura se altera, la superficie ocular se irrita y la visión se vuelve inestable.
Causas más frecuentes del ojo seco

Los factores que pueden provocar sequedad ocular son múltiples:
Factores ambientales: calefacción, aire acondicionado, viento, clima seco
Cambios hormonales: especialmente en mujeres tras la menopausia
Enfermedades autoinmunes: como el síndrome de Sjögren
Medicamentos que reducen la producción lagrimal
Uso prolongado de pantallas
Disfunción de las glándulas de Meibomio, clave en la estabilidad de la lágrima
Envejecimiento natural
Síntomas del ojo seco

Los pacientes con ojo seco refieren con frecuencia:
Picor y sensación de arenilla
Enrojecimiento ocular
Cansancio visual
Pesadez de párpados
Visión borrosa que fluctúa
Fotofobia
Lagrimeo excesivo (paradójico)
Estos síntomas pueden ser constantes y afectar al rendimiento diario, la conducción, la lectura y el trabajo con pantallas.

Tipos de ojo seco: diagnóstico diferencial. En la consulta diferenciamos tres tipos principales:

1. Ojo seco hiposecretor
La glándula lagrimal produce una cantidad insuficiente de lágrima.

2. Ojo seco evaporativo
La lágrima se evapora demasiado rápido, normalmente por alteración de las glándulas de Meibomio.

3. Ojo seco mixto
Es el más frecuente: combina baja producción y evaporación excesiva.

El tratamiento debe adaptarse al tipo de ojo seco, por lo que un diagnóstico preciso es fundamental.
El impacto real del ojo seco en la calidad de vida
El ojo seco puede considerarse “leve” en apariencia, pero en sus formas moderadas o severas puede ser profundamente incapacitante. Muchos pacientes describen la enfermedad como una molestia constante que interfiere en su rutina diaria y que genera ansiedad.

Además, la sequedad ocular puede causar:
Pérdida de hasta un 30% de la calidad visual
Problemas para leer o trabajar con pantallas
Sensación de quemazón o dolor continuo
Por todo ello, es importante tratarla de manera adecuada y precoz.

Ojo seco y pantallas: cómo influyen realmente
El uso intensivo de pantallas no es la única causa, pero sí es un factor que agrava notablemente el ojo seco.

Cuando miramos una pantalla:
Parpadeamos menos veces
Los parpadeos son incompletos
Los ojos se abren más, lo que aumenta la evaporación

Consejos para reducir el impacto de las pantallas

Colocar la pantalla ligeramente por debajo de la línea de visión
Parpadear de forma consciente
Realizar descansos siguiendo la regla 20-20-20
Evitar el aire directo del aire acondicionado o calefacción
Hidratar el ambiente con humidificadores

Ejercicios útiles para mejorar el parpadeo
Recomiendo realizar dos o tres veces al día la siguiente rutina para mejorar la función de las glándulas de Meibomio:
Abrir y cerrar los ojos completamente.
Cerrar fuerte durante 1 segundo.
Repetir 10 veces.
Es un ejercicio sencillo que favorece la estabilidad de la película lagrimal.

Tratamiento del ojo seco en Clínica Moreiras
En nuestra clínica contamos con tecnología avanzada para el diagnóstico y tratamiento del ojo seco:
Evaluación de película lagrimal
Estudio de glándulas de Meibomio
Tratamientos térmicos y de luz pulsada
Limpieza de glándulas
Lágrimas artificiales específicas
Suero autólogo
Tratamientos antiinflamatorios y regenerativos
Cada caso se personaliza según el origen y la gravedad del ojo seco.

Conclusión
El ojo seco es una enfermedad crónica y multifactorial que puede afectar de forma importante a la visión y al bienestar. Un diagnóstico temprano y un tratamiento personalizado permiten mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes.
Si notas síntomas persistentes, te invitamos a solicitar una valoración especializada en Clínica Moreiras.

Por el Dr. Moreiras – Clínica Moreiras